Insomnio

Torturada la testa de recuerdos,
aberturas obligadas a pasados inmundos,
torturas que me dejaron herida la piel
y los surcos de mi nuez cerebral.
A deshoras, activo al límite,
despertado todo sentido
y latiendo loco el corazón animal.

Ojeras tan marcadas que no hay quien engañe,
ojos entristecidos por la vida.
Ojos abiertos a la realidad.

Intentando teñir de azul
los negros recovecos de oscuridad.
Sótanos y bajeras de amarga hiel,
que hay que limpiar.

Arcoíris sin luz, aún por despertar.
Opacos los colores por iluminar
se quedan ocultos en la penumbra
a punto de despuntar en alba,
y echar a rodar todo recuerdo fúnebre.

Activa actividad frenética,
que no permite parar,
y mantiene alocado un ritmo sinsentido,
que te puede quebrar.

Anhelo la mañana fresca,
del despertar,
un nuevo día sin fatiga.

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